El Chuy y Rosalba, los eloteros más famosos de Oaxaca
Ambos fueron asesinados a balazos cuando se desplazaban en motocicleta por San Martín Mexicápam.
Oaxca de Juárez, Oaxaca.- Para muchos oaxaqueños, El Chuy no era solamente el vendedor de elotes que recorría las calles de la ciudad. Era también el rostro de un pequeño negocio que consiguió crecer desde abajo, hacerse visible en redes sociales y convertirse en parte del paisaje cotidiano de Oaxaca.
Junto con Rosalba, su pareja y compañera en el negocio, construyó durante años una clientela que conocía sus productos, sus ubicaciones y la manera particular de presentar los tradicionales elotes y esquites.
De un triciclo a una marca conocida en Oaxaca
La historia de El Chuy comenzó lejos de cualquier gran establecimiento. Su negocio creció a partir de la venta en las calles, primero con un triciclo y posteriormente con distintos puntos donde los clientes podían encontrar sus productos.
Con el tiempo, Elotes El Chuy consiguió presencia en zonas del Centro Histórico, entre ellas las calles Valdivieso, García Vigil e Hidalgo, además de mantener la venta en otros puntos de la ciudad.
Ese crecimiento convirtió una actividad tradicional de la economía popular en una pequeña marca local. El nombre de El Chuy comenzó a ser reconocido no solamente por quienes compraban sus productos, sino también por quienes seguían sus publicaciones en internet.
El sello de El Chuy estaba en los esquites
Uno de los rasgos que distinguieron al negocio fue la manera de servir los esquites. El Chuy dejó de utilizar recipientes de unicel para algunas de sus preparaciones y comenzó a emplear hojas de totomoxtle, una decisión que llamó la atención de sus clientes y le dio una presentación propia a sus productos.
La propuesta se acompañó de distintas combinaciones e ingredientes, pero conservó como protagonista un alimento profundamente ligado a la vida cotidiana de México: el maíz preparado en la calle. En un mercado donde muchos negocios ofrecen productos similares, esa identidad terminó siendo parte del reconocimiento de El Chuy.
El Día del Elote también llevó su nombre
La relación de Jesús con los elotes fue más allá de venderlos todos los días. En 2019, El Chuy promovió una celebración por el Día del Elote, con una elotiza que convirtió durante unas horas a este alimento popular en el centro de una fiesta.
Ese tipo de actividades ayudó a reforzar una imagen que con los años se volvió característica: la de un comerciante que consiguió hacer de un producto sencillo una experiencia reconocible para sus clientes.
Rosalba, la mujer detrás de la historia del negocio
En la historia de El Chuy también estaba Rosalba. Ella no era una figura ajena al negocio. Era su pareja y formaba parte de la vida cotidiana que ambos construyeron alrededor de la venta de elotes y esquites.
Por eso, cuando comenzaron a difundirse las noticias sobre el ataque del 3 de octubre, muchas de las reacciones en redes sociales no hablaron solamente de la pérdida de un vendedor conocido, sino de una pareja que durante años había formado parte de la vida comercial de la ciudad.
El Chuy llegó a reunir una gran comunidad en Facebook
Una de las claves del crecimiento de El Chuy, elotes y esquites fue su presencia en redes sociales. La página de Facebook del negocio llegó a reunir alrededor de 154 mil seguidores, una cifra considerable para un comercio local dedicado a la venta de alimentos en la vía pública.
Ahí se difundían productos, promociones, ubicaciones y mensajes para sus clientes. La página terminó funcionando como una extensión digital del negocio y ayudó a que el nombre de El Chuy trascendiera las calles donde originalmente vendía.
El ataque que terminó con la vida de El Chuy y Rosalba
La noche del 3 de octubre de 2026, la historia cambió. Jesús y Rosalba fueron atacados con disparos de arma de fuego cuando viajaban en motocicleta por la colonia Ejidal, en la agencia de San Martín Mexicápam, en Oaxaca de Juárez. Ambos perdieron la vida.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó que inició una investigación para esclarecer el doble homicidio. Personal ministerial y de la Agencia Estatal de Investigaciones trabaja en el procesamiento de la escena, entrevistas y análisis del contexto de las víctimas para establecer las líneas de investigación y determinar el móvil.
Hasta ahora, las autoridades no han establecido públicamente una relación entre algún antecedente de Jesús y el ataque, por lo que cualquier versión sobre un posible móvil debe considerarse únicamente como hipótesis mientras avanza la investigación.
“Todos somos pasajeros”: el mensaje que quedó después de su muerte
El 10 de septiembre de 2026, semanas antes del asesinato, El Chuy publicó una reflexión que después comenzó a circular entre sus seguidores.
“En este mundo todos somos pasajeros. Nada es eterno, ni el éxito, ni la tristeza, ni siquiera nosotros.”
La frase cobró un significado distinto después de la tragedia. Pero la historia de El Chuy y Rosalba no comenzó ni termina con el crimen que les quitó la vida. Para quienes los conocieron, queda también la imagen de una pareja que convirtió un triciclo en un negocio, llevó los elotes y esquites a distintos rincones de Oaxaca y consiguió algo poco común para un pequeño comercio: construir una comunidad alrededor de su nombre.
Esa es la historia que hizo de El Chuy y Rosalba una de las parejas de vendedores de elotes más conocidas de Oaxaca.
Únete a nuestro canal de WhatsApp y entérate desde tu dispositivo móvil de las noticias más relevantes de Oaxaca, sus regiones, México y el mundo; política, economía, deportes, espectáculos, columnas, tendencias y más.
