La Feria Internacional del Mezcal es uno de los eventos más importantes de Oaxaca. Año con año reúne a productores, artesanos y miles de visitantes nacionales e internacionales, convirtiéndose en un escaparate de la riqueza cultural y económica del estado. Sin embargo, detrás del discurso oficial sobre éxito, derrama económica y asistencia récord, persiste una pregunta legítima: ¿qué tan transparente fue el manejo de los recursos públicos destinados a la edición 2026?
Las autoridades estatales informaron que la feria contó con más de un centenar de productores de mezcal, cientos de expositores y una entrada general de 80 pesos, además de anunciar que los ingresos por boletaje serían destinados al programa social "Hogar Primavera". No obstante, la información pública disponible no permite conocer de manera sencilla el monto total recaudado, el número de boletos vendidos, los accesos gratuitos, ni la comprobación documental de que dichos recursos fueron efectivamente canalizados al programa anunciado.
A ello se suma que la organización de la feria implicó diversos procedimientos de contratación pública para montaje, audio, iluminación, publicidad, mobiliario, logística y otros servicios. Si bien existen bases de licitación publicadas por el Gobierno del Estado, la ciudadanía enfrenta dificultades para reconstruir el costo total del evento, identificar todos los contratos adjudicados, conocer a los proveedores beneficiados y verificar los montos finalmente pagados. La información existe de forma dispersa, pero no integrada en un esquema de rendición de cuentas accesible.
Otro aspecto que merece mayor claridad son las cifras oficiales. En distintos comunicados se difundieron estimaciones sobre asistencia y derrama económica; sin embargo, pocas veces se explica la metodología utilizada para calcular esos beneficios. Cuando se anuncian impactos económicos de decenas de millones de pesos, resulta indispensable que la autoridad publique los estudios técnicos, las bases estadísticas y los criterios empleados para sustentar dichas afirmaciones.
La transparencia también debe alcanzar el proceso de selección de expositores. Aunque los lineamientos establecen reglas generales para participar, sería deseable conocer el padrón completo de solicitantes, los criterios de evaluación, la asignación de espacios y las actas del comité responsable. Publicar únicamente el resultado final limita la posibilidad de verificar que todos los productores hayan competido en igualdad de condiciones.
Es importante señalar que la opacidad no implica necesariamente corrupción. La ausencia o dispersión de información pública no constituye prueba de un uso indebido de los recursos, pero sí dificulta el ejercicio del derecho ciudadano a vigilar cómo se administra el dinero público. En una democracia, la confianza institucional no debe descansar únicamente en declaraciones oficiales, sino en documentos verificables y accesibles para cualquier persona.
La Feria del Mezcal representa una oportunidad extraordinaria para fortalecer la economía local y posicionar internacionalmente a Oaxaca. Precisamente por ello, su administración debe convertirse en un ejemplo de gobierno abierto. Publicar de manera proactiva el presupuesto ejercido, los contratos, los ingresos, los proveedores, los resultados económicos y el destino final de los recursos contribuiría a fortalecer la credibilidad de las instituciones y a proteger el prestigio de los propios productores mezcaleros.