Pinotepa Nacionak, Oaxaca.— Actualmente vivimos en una época de constante estrés, al igual que los adultos, muchos niños y niñas presentan dificultades emocionales. Se están produciendo numerosos cambios drásticos a nivel global, pero hay muchas otras cosas que pueden provocar estrés en la infancia: vivencias negativas en el hogar, violencia o incluso cambios positivos a los que les cueste trabajo adaptarse (UNICEF, s.f.)
Pero, ¿Qué es el estrés? Según UNICEF, es una sensación común que tenemos cuando nos sentimos bajo presión o incapaces de hacer frente a una situación. Sentir pequeñas dosis de estrés puede resultar positivo porque nos motiva para lograr objetivos, pero sentirlo en exceso, sobre todo cuando perdemos el control, este puede afectar de manera muy negativa al estado de ánimo, bienestar físico y mental de los niños.
Por lo tanto, el estrés es una respuesta natural del cuerpo a situaciones desafiantes, pero en el caso de los niños con autismo, puede manifestarse de manera única y en muchas ocasiones requiere de enfoques sensibles y afectivos para asistirlos. En muchas de las ocasiones las mayores causas de estrés son: cambios de rutina, sensibilidades sensoriales, dificultades para poder comunicarse y para la interacción social (Oroz Bajo, 2023)
Algunas señales y síntomas del estrés en niños con TEA son:
Ayudar a gestionar el estrés en niños con autismo requiere de mucha paciencia, adaptación y sobre todo empatía. Es importante saber las causas que lo originan y así poder proporcionar estrategias específicas para el niño o niña. Como padres, debemos generar un entorno de confianza, apoyo y poder brindar en todo momento estrategias que ayuden a regular su conducta como las siguientes:
Es muy importante que ayudemos a los niños a poder regular su estrés, con ello les brindamos seguridad para poder hablar, aprender y convivir con otros, por lo que, la calma no es premio, es la condición para todo lo demás.