Ciudad de México.— La Fórmula 1 dejó de ser únicamente una competencia automovilística para convertirse también en una plataforma global de cultura, entretenimiento y estilo. La llegada de Gucci como socio principal de Alpine a partir de 2027 confirma la creciente conexión entre el campeonato y las grandes firmas de moda.
Alpine competirá desde la próxima temporada bajo el nombre Gucci Racing Alpine Formula One Team, mientras la firma italiana desarrollará Gucci Racing como una plataforma que vincula lujo y deporte. El acuerdo contempla además que la escudería adopte los colores de Gucci, en una asociación que la propia marca presenta como su primera participación como patrocinador principal de un equipo de Fórmula 1.
El movimiento no ocurre de manera aislada. En el campeonato de 2026, Tommy Hilfiger acompaña al nuevo Cadillac Formula 1 Team como socio oficial de indumentaria y lifestyle, con una colección vinculada a la escudería y una presencia asociada a Sergio Pérez y Valtteri Bottas.
La relación entre moda y automovilismo también tiene uno de sus mayores exponentes en Aston Martin, donde BOSS ha desarrollado una colaboración que combina indumentaria oficial, colecciones y activaciones alrededor de la escudería. Así, el paddock se consolida como un espacio donde el deporte, la identidad de marca y la cultura contemporánea se encuentran.
A esta tendencia se suma el acuerdo global entre LVMH y Fórmula 1, vigente desde 2025 por un periodo de 10 años e integrado por firmas como Louis Vuitton, TAG Heuer y Moët & Chandon. El grupo francés desarrolla experiencias, activaciones y productos especiales alrededor de los Grandes Premios.
Louis Vuitton lleva esta asociación hasta el podio mediante sus baúles para los trofeos de los Grandes Premios, elaborados artesanalmente y adaptados a la identidad de cada sede. TAG Heuer, por su parte, es el Cronometrador Oficial de la Fórmula 1, mientras Moët & Chandon participa como el champán oficial del campeonato.
Más que una sucesión de patrocinios, estas alianzas muestran cómo la Fórmula 1 se ha convertido en una plataforma internacional para conectar deporte, lujo, entretenimiento y estilo de vida. La competencia dentro de la pista sigue siendo el centro del espectáculo, pero alrededor de ella el paddock funciona cada vez más como una vitrina global donde las marcas buscan nuevas audiencias y una presencia cultural que trascienda el automovilismo.