Una emoción es una “alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática”.(RAE, 2025) Las emociones son impulsos que nos predisponen a actuar, programas de reacción automática que tenemos gracias a la evolución, así pues, debemos tener en cuenta que las emociones influyen en nuestros actos y decisiones. (Goleman, 2000)
En nuestro diario vivir las emociones juegan un papel importante, ya que nos ayudan a enfrentarnos a las diferentes situaciones que surgen en nuestra vida, por lo que es importante recalcar que para los niños y niñas con autismo no siempre resulta fácil el manejo de sus emociones dadas las dificultades en la comprensión y expresión del lenguaje, gestión de la conducta habilidades sociales. Por lo que es esencial trabajar aspectos relacionados con la inteligencia emocional. (ConecTEA, 2023)
La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer las emociones propias y las de los demás, de gestionar para guiar los pensamientos y la conducta hacia la consecución de los objetivos planteados, es decir se trata de un conjunto de habilidades que se pueden ir adquiriendo mediante un entrenamiento. (Clark, 2012)
Para poder apoyar a la gestión de las emociones de tu hijo es fundamental tener siempre paciencia y comprensión, ya que el objetivo principal es ayudar a la autorregulación de sus emociones, a continuación, les comparto algunas estrategias:
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Uso de apoyos visuales donde se muestren las emociones de; felicidad, tristeza, ansiedad, enojo, etc.
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Siempre utilizar un lenguaje claro y directo, ya que cuando se hablan de emociones debemos utilizar un lenguaje simple y conciso.
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Utilizar herramientas de tipo sensorial de preferencia objetos que sean de su agrado y estos le ayuden a calmarse.
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Apoyarse de técnicas de relajación como, por ejemplo; la respiración profunda o contar hasta diez.
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Fomentar el ejercicio físico, como correr, saltar ya que estos ayudan a liberar la tensión y la autorregulación emocional.
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Sea paciente y comprensivo en todo momento, ya que el proceso de aprendizaje y adaptación lleva tiempo y cada niño con autismo responde de manera diferente.
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Como padre y madres debemos siempre mostrar el ejemplo para poder ayudar a modelar su conducta.
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Reconocer en todo momento sus logros, aunque estos sean pequeños.
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Apoyarse de profesional especializado en temas de gestión de emociones.
Debemos entender que para nuestros hijos con autismo es un desafío el poder gestionar de manera correcta sus emociones, por lo que, si actuamos de manera paciente y comprensiva en todo momento, esto les ayuda a generar confianza en ellos mismospara poder desenvolverse de manera positivaen su diario vivir.