Tesla, el fabricante estadunidense de autos eléctricos propiedad de Elon Musk, lanzó el domingo 22 su primer servicio de taxi sin conductor en Austin, Texas, en un área delimitada y para clientes cuidadosamente seleccionados.
Los usuarios, que recibieron invitaciones directamente desde la compañía del multimillonario, compartieron videos desde la parte trasera de los autos: aunque no hay ningún humano al volante, un supervisor se sienta en el asiento del copiloto.
En tanto, el propio Musk republicó en la red social X, también de su propiedad, varias de estas imágenes, en particular las de un cliente que alaba la suavidad de la conducción; además, felicitó a su equipo, al considerar que se trata de la “culminación de diez años de trabajo duro”.
Los clientes se suben a automóviles Tesla del Modelo Y, a la espera del Cybercab, cuya producción comenzará en el año 2026; presentado en octubre, ese vehículo eléctrico sin conductor carece de volante y pedales.
Musk había dicho en mayo que la empresa “probablemente” llegará “a un millar (de robotaxis) en unos meses”. El fabricante se juega su credibilidad, ya que lleva varios años de retraso respecto al taxi autónomo Waymo de Google, que circula desde 2021 en varias ciudades estadunidenses.