La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reiteró que el país no permitirá ningún tipo de intervención extranjera en asuntos que corresponden exclusivamente a los mexicanos y defendió la soberanía nacional frente a las tensiones recientes con Estados Unidos.
Durante un acto público en la Ciudad de México, la mandataria afirmó que es legítimo cuestionar las intenciones detrás de algunas acciones impulsadas desde el extranjero y advirtió que una cosa es la cooperación bilateral y otra muy distinta la injerencia en decisiones internas del país. "México no es piñata de nadie", expresó ante miles de simpatizantes.
Sheinbaum sostuvo que la relación con Estados Unidos debe mantenerse sobre la base del respeto mutuo, la coordinación y el reconocimiento de la soberanía nacional. Además, insistió en que ningún gobierno extranjero puede definir el rumbo político o institucional de México.
Las declaraciones ocurren en medio del debate sobre la reforma que plantea sanciones ante posibles actos de injerencia extranjera en procesos electorales mexicanos, una discusión que ha generado posiciones encontradas entre oficialismo y oposición.
La presidenta aseguró que México mantendrá la cooperación internacional en materia económica, comercial y de seguridad, pero dejó claro que cualquier colaboración deberá realizarse bajo el marco de la Constitución y el respeto a la autodeterminación del país.