La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación anunció que iniciará una huelga nacional indefinida el 1 de junio, con movilizaciones en la Ciudad de México y acciones simultáneas en diversos estados del país donde tiene presencia el magisterio disidente.
La jornada arrancará con una marcha del Ángel de la Independencia hacia el Zócalo capitalino, donde los docentes prevén instalar un plantón permanente. Debido a la preparación del Fan Fest rumbo al Mundial de Futbol 2026, no se descarta que las casas de campaña sean colocadas en calles aledañas a la Plaza de la Constitución.
Tras concluir su Asamblea Nacional Representativa, dirigentes de la CNTE señalaron que el objetivo central de la protesta es exigir la abrogación de la Ley del Issste de 2007, así como la eliminación total de la reforma educativa impulsada en el sexenio de Enrique Peña Nieto.
Además, demandaron retomar el diálogo directo con la presidenta Claudia Sheinbaum, al acusar que las mesas de negociación con las secretarías de Gobernación y Educación Pública no han dado resultados concretos.
La dirigente de la sección 14 de Guerrero, Elvira Veleces, afirmó que la movilización “no es contra la afición ni contra la ciudadanía”, sino contra las políticas que afectan al magisterio y a los trabajadores.
Por su parte, líderes sindicales de Chiapas, Zacatecas y Ciudad de México aseguraron que el paro podría extenderse dependiendo de la respuesta del Gobierno federal a sus demandas, entre ellas un aumento salarial del 100 por ciento y mejoras al sistema de pensiones.
La CNTE adelantó que durante los próximos días realizará asambleas, bloqueos y un foro nacional sobre pensiones, programado para el 30 de mayo.