En 2025 México rompió por tercer año consecutivo su récord de importación de maíz amarillo y blanco: 24 millones 590 mil toneladas, 4.1 por ciento más que las 23 millones 630 mil toneladas de 2024.
Históricamente, el país había sido casi autosuficiente en producción de maíz blanco; sin embargo, las importaciones se han disparado debido a la creciente competitividad del grano importado, sobre todo de Estados Unidos, a precio más bajo.
El aumento de importación del maíz amarillo se explicaría, a decir de Julio Berdegué, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, a una mayor demanda de proteína animal, como lo expuso en noviembre reciente.
Las cifras se desprenden del informe dado a conocer por Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA); el producto proviene principalmente de Estados Unidos: 900 mil toneladas de maíz blanco, necesario para la masa y la tortilla; en tanto que el maíz amarillo es usado como forraje y para fabricar productos derivados.
Es decir que en el 2025 México importó 350 por ciento más de maíz blanco, frente a las 200 mil toneladas del 2024. De este panorama habló Juan Carlos Anaya, director general del GCMA.
Pese al incremento registrado en la importación, las compras de maíz blanco no rompieron récord, ya que en 2011 se importaron 1.5 millones de toneladas; en 2012, 1.4 millones; en 2015, 900 mil toneladas, y en 2016 y 2018, 1.1 millones.