Consumo de cristal, de alcohol y otras sustancias, así como el aumento los suicidios entre jóvenes son sombras que ciernen sobre la juventud oaxaqueña, especialmente en las regiones de los Valles Centrales, Istmo y Costa, así lo reconoció Alma Deysi Bautista Ramos, titular de la Secretaría Ejecutiva del Sistema Integral de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SESIPINNA).
Al señalar las tres regiones, la funcionaria dijo que se debe a la alta concentración de población menor de edad, pero además a su fácul acceso a las drogas; es más, dijo que, estadísticamente, siete de cada diez adolescentes consumieron por primera vez alcohol entre los 12 y los 18 años, pero además que seis de diez han manifestado algún interés por probar alguna sustancia.
Bautista Ramos también informó que la edad promedio de los jóvenes oaxaqueños que ingresan a tratamiento por consumo de drogas oscila entre los 15 y los 19 años; en 2022 ese rango de edad representó el 38.7 por ciento de quienes solicitaron atención para su adicción en la capital del estado.
En ese contexto, uno de los datos más alarmantes de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025 es el crecimiento del consumo de estimulantes de tipo anfetamínico, como las metanfetaminas, que encabezan la demanda de atención en el estado.
La titula de SESIPINNA reconoció en conferencia de prensa que Juchitán de Zaragoza, en la región del Istmo de Tehuantepec, representa un problema, acrecentado por la violencia documentada, por lo que acudirán a planteles de nivel medio superior los días 28, 29 y 30, con fines informativos.
En el 2025 Oaxaca registró 250 casos, más del doble de la media histórica, que era de 100, atribuible al deterioro de la salud mental acumulado tras la pandemia de COVID-19., entre otros factores, dijo la funcionaria.
En la misma línea informó que el suicidio es la cuarta causa de muerte entre la juventud oaxaqueña, con el rango de 17 a 29 años como el más crítico.