En los corrillos políticos y deportivos ya se comenta que Cuauhtémoc Blanco —hoy diputado federal de la 4T, exgobernador de Morelos y figura histórica del balompié nacional— podría estar preparando una jugada fuera de la cancha: la compra de Alebrijes de Oaxaca. Dicen los que saben que el movimiento no es casual. El club actualmente está en manos del empresario Víctor Sánchez Ayala, vinculado a la distribuidora de medicamentos Disur y también conocido por impulsar el proyecto turístico Jardines de México, con raíces en territorio morelense. La posible operación llama la atención no solo por el perfil del interesado, sino por el contexto: el mismo “Cuau” que en 2025 logró sortear un proceso de desafuero en medio de señalamientos delicados, ahora reaparecería en el radar, pero desde el terreno empresarial del futbol. ¿Reconfiguración del tablero en Oaxaca? ¿Expansión de influencias más allá de la política? Por ahora, nada confirmado… pero cuando el río suena en el futbol mexicano, suele traer balón.