A sus 40 años, Ochoa llega como el futbolista mexicano con mayor experiencia mundialista. Ha participado en Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y ahora México 2026. Ningún otro jugador del actual plantel conoce tan de cerca la exigencia de una Copa del Mundo, un factor que Aguirre considera fundamental para acompañar a una generación de futbolistas más jóvenes.
Además de su trayectoria internacional, Memo ha demostrado capacidad para responder en los momentos más importantes. Sus actuaciones frente a Brasil en 2014, Alemania en 2018 y Polonia en 2022 forman parte de los episodios más recordados del futbol mexicano en las últimas décadas. Para el cuerpo técnico, contar con un jugador acostumbrado a escenarios de máxima presión representa una ventaja competitiva.
Otro de los factores clave es su liderazgo dentro del grupo. Fuentes cercanas al entorno de la selección han señalado que Aguirre valora especialmente la influencia positiva de Ochoa en el vestidor. Su experiencia en clubes de Europa y su largo recorrido con el Tricolor lo convierten en una referencia para las nuevas generaciones que disputarán su primer Mundial.
Aunque México cuenta con una nueva camada de porteros, el "Vasco" apostó por una combinación entre juventud y experiencia. Más allá de si será titular o suplente, la presencia de Memo Ochoa busca aportar estabilidad emocional, liderazgo y conocimiento de un torneo que suele definirse por detalles. En un Mundial que se jugará en casa, Aguirre decidió respaldarse en uno de los futbolistas más emblemáticos en la historia de la Selección Mexicana.
La convocatoria de Guillermo Ochoa refleja la confianza de Javier Aguirre en los líderes que han marcado una época. Para millones de aficionados, su presencia representa la continuidad de una historia que comenzó hace dos décadas y que ahora tendrá un último capítulo en el Mundial que México albergará ante los ojos del mundo.