Es todo un privilegio ser diputada o diputado en Oaxaca, un estado donde las carencias sociales son profundas y la padecen día a día la mayoría de sus más cuatro millones de habitantes.
La reciente exposición de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, donde planteó la urgencia de reducir gastos en los congresos locales y municipios, desató otras polémicas, como la cantidad de diputados con que cuentan algunas, así como el exceso de regidores en algunos algunos municipios.
Un ejemplo palpable es el Congreso de Oaxaca, integrado por 42 diputadas y diputados; cada uno le cuesta anualmente a los ciudadanos 11 millones 475 mil 605,44 pesos, mientras que el legislativo en su conjunto tiene para el 2026 un presupuesto de 480 millones 952 mil 713,12 pesos.
No es, desde luego, uno de los congresos más costosos para los ciudadanos, pero Oaxaca sí que es uno de los tres estados con mayorp pobreza en México, lo que sirve de radiografía ante el cuestionamiento sobre el costo de los 42 representantes en el Congreso local.
Chiapas (66.0%), Guerrero (58.1%) y Oaxaca (51.6%) fueron las entidades con mayor proporción de su población en situación de pobreza en 2024. Los estados con los menores indicadores de pobreza fueron: Baja California (9.9%), Baja California Sur (10.2%) y Nuevo León (10.6%). La pobreza en Chiapas es casi seis veces mayor que en Baja California.
En el renglónn de la pobreza extrema, Chiapas, Guerrero, Veracruz y Oaxaca concentraron el 54% de las personas en pobreza extrema en 2024. En Baja California, Nuevo León, Aguascalientes y Coahuila menos del 1% de su población está en situación de pobreza extrema.